Tus archivos van directos
de un aparato al otro
LinceBlob envía archivos y carpetas entre tus equipos con cifrado de extremo a extremo. Sin subirlos a la nube de nadie, sin límite de tamaño y sin cuenta de usuario.
Qué hace
Lo esencial, sin configurar nada.
Cifrado de extremo a extremo
El contenido se cifra en tu aparato y se descifra en el de destino. Por el camino nadie puede leerlo, ni siquiera quien opere un relé.
Conexión directa
Se atraviesan los routers y cortafuegos para conectar los dos aparatos entre sí. El archivo no se guarda en ningún servidor.
Dispositivos cercanos
En la misma red no hace falta ni copiar el código: aparece el nombre del otro aparato, se toca y al otro lado salta el aviso.
Código QR
Del ordenador al móvil, sin teclear nada: se enseña el QR y se escanea con la cámara. La descarga arranca sola.
Reenvío de puertos
Publica un servicio de tu equipo y ábrelo desde otro sitio como si estuvieras en la misma red local.
Cifrado post-cuántico
Para lo que tenga que seguir siendo secreto dentro de muchos años, hay intercambio de claves resistente a ordenadores cuánticos.
Nada tuyo pasa por aquí
LinceBlob no tiene cuentas, no pide registro y no recoge estadísticas de uso. No hay servidor donde queden tus archivos porque no se suben a ninguno: viajan del emisor al receptor. Lo único que puede intervenir es un relé, que reenvía datos ya cifrados cuando los dos aparatos no consiguen verse directamente, y ni siquiera él puede leerlos.