Envía.
Comparte.
Controla.
Un archivo, una carpeta o tu pantalla: va directo al otro dispositivo, cifrado y sin guardarse en ningún servidor.
Sin límite de tamaño ni registro.
Qué hace
Todo esto funciona nada más instalarla. No hay nada que configurar.
Cifrado de extremo a extremo
Se cifra en tu dispositivo y se descifra en el de destino. Por el camino no hay nadie que pueda leerlo, tampoco quien opere un relé.
Conexión directa
Atraviesa routers y cortafuegos para unir los dos dispositivos. El archivo no llega a guardarse en ningún servidor.
Dispositivos cercanos
En la misma red los dispositivos se ven por su nombre y no hace falta ningún código. Eliges uno, envías, y en el otro sale el aviso para aceptarlo.
Código QR
Del ordenador al móvil sin teclear nada. Enseñas el QR, lo escaneas con la cámara y la descarga arranca sola.
Reenvío de conexiones
Publica un servicio de tu equipo y ábrelo desde fuera como si
estuvieras sentado delante, o presta tu conexión para que otro navegue
con ella. Cada dirección puede llevar su nombre, como en el fichero
hosts.
Compartir la pantalla
Enseña una pantalla entera, una ventana suelta o solo una parte, y quien tenga el ticket la ve al momento. Nadie entra hasta que lo autorizas, se puede poner hora de fin, y con la licencia PRO puedes dejar que manejen el ratón y el teclado.
Ver sin descargar
Un vídeo, un audio o un PDF se ven al momento, sin copiarlos. Tú decides si se pueden descargar; si no, cada persona tiene que pedirte permiso para verlo.
Ver en el televisor
Un vídeo que te comparten, o uno tuyo, en el televisor de casa por DLNA o Chromecast. Se maneja desde la aplicación, y si la red no deja buscarlo, se añade por su IP.
Cifrado post-cuántico
Intercambio de claves resistente a ordenadores cuánticos, para lo que tenga que seguir siendo secreto dentro de muchos años.
Nada tuyo pasa por aquí
No hay cuentas, no se pide registro y no se recogen estadísticas de uso. Tampoco hay un servidor donde acaben tus archivos, porque no se suben a ninguno. Lo único que llega a intervenir es un relé, y solo cuando los dos dispositivos no consiguen verse de forma directa: reenvía datos que ya vienen cifrados y que tampoco puede abrir.